Guía nutricional actualizada 2026

Dieta Durante el
Tratamiento con GLP-1

Qué comer, cómo mantener la masa muscular, qué alimentos evitar y un plan semanal orientativo para maximizar los resultados de tu tratamiento.

¿Por qué la alimentación es fundamental durante el tratamiento?

Los medicamentos GLP-1 como Ozempic, Wegovy o Mounjaro reducen significativamente el apetito y la ingesta calórica. Esta reducción, aunque buscada, puede provocar carencias nutricionales si no se planifica adecuadamente la alimentación. La SEEN (Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición) y la SEEDO subrayan que la pérdida de peso debe acompañarse de un plan dietético que preserve la masa muscular y cubra las necesidades de micronutrientes.

Sin una alimentación estructurada, los pacientes corren el riesgo de perder masa muscular junto con la grasa, lo que reduce el metabolismo basal y dificulta el mantenimiento del peso a largo plazo. Además, la reducción de la ingesta puede derivar en déficits de proteínas, vitaminas del grupo B, hierro, calcio y vitamina D.

Dato clave: según las recomendaciones de la SEEN, los pacientes en tratamiento con GLP-1 deben consumir entre 1,2 y 1,5 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día para preservar la masa muscular durante la pérdida de peso.

Principios nutricionales durante el tratamiento

1. Priorizar las proteínas en cada comida

La proteína es el macronutriente más importante durante el tratamiento con GLP-1. Al reducirse el apetito, muchos pacientes tienden a comer menos cantidad global, lo que puede llevar a una ingesta proteica insuficiente. Cada comida principal debe incluir una fuente de proteína de calidad:

2. Hidratación: el pilar olvidado

Los efectos secundarios gastrointestinales de los GLP-1 (náuseas, vómitos, diarrea) aumentan el riesgo de deshidratación. La recomendación general es beber al menos 1,5 a 2 litros de agua al día, distribuidos a lo largo de la jornada. Algunas pautas prácticas:

3. Comer despacio y en porciones pequeñas

El tratamiento con GLP-1 ralentiza el vaciamiento gástrico. Por ello, es fundamental adaptar la forma de comer:

4. Fibra y verduras en abundancia

Las verduras y los alimentos ricos en fibra deben constituir una parte importante de la dieta. Favorecen el tránsito intestinal (especialmente útil si el tratamiento provoca estreñimiento) y aportan vitaminas y minerales con muy pocas calorías:

Alimentos a evitar durante el tratamiento

Algunos alimentos pueden empeorar los efectos secundarios gastrointestinales o aportar calorías vacías que dificultan la pérdida de peso:

Alimento / grupo Motivo para evitarlo
Alimentos fritos y muy grasos Agravan las náuseas, ralentizan aún más la digestión
Bebidas azucaradas y zumos industriales Calorías vacías, sin beneficio nutricional
Alcohol Riesgo de hipoglucemia, calorías vacías, irritante gástrico
Bollería y ultraprocesados Alta densidad calórica, pobre perfil nutricional
Alimentos muy picantes Pueden empeorar las molestias gástricas
Bebidas con gas Producen hinchazón y distensión abdominal
Grandes cantidades de cafeína Puede intensificar las náuseas en algunos pacientes

Plan semanal orientativo

Este plan es un ejemplo orientativo basado en las recomendaciones de la SEEN y la SEEDO. Debe adaptarse al gusto personal y a las indicaciones del médico o dietista-nutricionista que supervise el tratamiento.

Ejemplo de día tipo

Desayuno

Yogur griego natural con un puñado de arándanos y una cucharada de avena. Infusión o café con leche.

Media mañana

Un puñado de nueces o almendras (20-25 g) y una pieza de fruta.

Comida

Pechuga de pollo a la plancha con ensalada de espinacas, tomate cherry y aguacate. Una rebanada de pan integral.

Merienda

Queso fresco con rodajas de pepino o palitos de zanahoria.

Cena

Merluza al horno con brócoli al vapor y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Infusión digestiva.

Variaciones a lo largo de la semana

Día Comida principal Cena
Lunes Pollo a la plancha + ensalada variada Merluza al horno + brócoli
Martes Lentejas con verduras (porción moderada) Tortilla francesa + ensalada verde
Miércoles Salmón a la plancha + arroz integral Crema de calabacín + queso fresco
Jueves Pavo al horno + patata asada + judías verdes Sardinas a la plancha + ensalada
Viernes Garbanzos con espinacas Lubina al horno + espárragos trigueros
Sábado Conejo al horno con verduras Huevos revueltos + champiñones + tostada integral
Domingo Atún a la plancha + ensalada mediterránea Crema de verduras + requesón

Suplementos: ¿son necesarios?

Dependiendo de la ingesta real y de los análisis sanguíneos, el médico o nutricionista puede recomendar suplementación de:

La suplementación nunca debe iniciarse sin supervisión profesional. Un análisis de sangre periódico permite detectar cualquier déficit a tiempo.

Actividad física: el complemento imprescindible

La dieta sola no es suficiente para preservar la masa muscular durante una pérdida de peso rápida. La SEEDO recomienda combinar el tratamiento farmacológico con un programa de ejercicio que incluya:

Recomendación clave: si experimenta náuseas o malestar gástrico intenso, no se fuerce a comer grandes cantidades. Es preferible realizar comidas muy pequeñas y frecuentes, asegurando siempre la ingesta de proteína. Consulte con su médico si los síntomas persisten más de dos semanas.

Errores frecuentes a evitar

  1. Saltarse comidas: la reducción del apetito no debe llevar a saltar comidas enteras, especialmente el desayuno o la cena.
  2. Comer solo hidratos: priorizar pasta, arroz o pan sin acompañar de proteína reduce la eficacia del tratamiento.
  3. Olvidar la hidratación: la deshidratación empeora los efectos secundarios y puede provocar cefaleas y fatiga.
  4. Hacer dietas extremadamente restrictivas: el tratamiento ya reduce la ingesta; añadir restricciones severas puede ser contraproducente y peligroso.
  5. No hacer ejercicio de fuerza: la pérdida de masa muscular es el mayor riesgo a medio plazo si no se realiza entrenamiento de resistencia.