Datos actualizados 2026

Obesidad en España:
Tratamientos y Criterios Médicos

Cifras de prevalencia, clasificación según la SEEDO, opciones terapéuticas disponibles y cuándo considerar la medicación para el control de peso.

La obesidad en España: una epidemia silenciosa

España se sitúa entre los países europeos con mayor prevalencia de obesidad. Según los datos del Estudio ENPE (Estudio Nutricional de la Población Española) y las estimaciones de la SEEDO, aproximadamente el 22 por ciento de la población adulta española presenta obesidad (IMC mayor o igual a 30) y un 39 por ciento adicional tiene sobrepeso (IMC entre 25 y 29,9). Esto implica que más de la mitad de los adultos españoles se encuentran por encima de su peso saludable.

La tendencia es claramente ascendente: las cifras de obesidad han aumentado un 30 por ciento en los últimos quince años, con un repunte significativo tras la pandemia de COVID-19. La obesidad infantil también representa un problema grave, con tasas que sitúan a España entre los primeros puestos de la Unión Europea.

Cifras clave: más de 8 millones de adultos españoles padecen obesidad. El coste directo e indirecto para el sistema sanitario se estima en más de 2.000 millones de euros anuales, según datos del Ministerio de Sanidad.

Clasificación de la obesidad: criterios SEEDO

La SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad) establece una clasificación del exceso de peso basada en el Índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la talla en metros al cuadrado:

Clasificación SEEDO IMC (kg/m2) Riesgo para la salud
Normopeso 18,5 - 24,9 Normal
Sobrepeso grado I 25,0 - 26,9 Ligeramente aumentado
Sobrepeso grado II (preobesidad) 27,0 - 29,9 Aumentado
Obesidad tipo I 30,0 - 34,9 Alto
Obesidad tipo II 35,0 - 39,9 Muy alto
Obesidad tipo III (mórbida) 40,0 - 49,9 Extremadamente alto
Obesidad tipo IV (extrema) Mayor o igual a 50 Máximo

Es importante señalar que el IMC tiene limitaciones: no distingue entre masa grasa y masa muscular, no tiene en cuenta la distribución de la grasa corporal ni otros factores de riesgo individuales. Por ello, la SEEDO recomienda complementar el IMC con la medición del perímetro de cintura y la valoración de comorbilidades asociadas.

Comorbilidades asociadas a la obesidad

La obesidad no es únicamente un problema estético. Se asocia con más de 200 enfermedades y condiciones médicas, entre las que destacan:

Tratamientos disponibles en España

El abordaje de la obesidad en España sigue un enfoque escalonado, de menor a mayor intensidad, según las guías de la SEEN y la SEEDO:

1. Cambios en el estilo de vida

Primera línea de tratamiento para todos los pacientes. Incluye una alimentación equilibrada hipocalórica, aumento de la actividad física y apoyo psicológico cuando sea necesario. La alimentación durante el tratamiento es fundamental incluso cuando se añade medicación.

2. Tratamiento farmacológico

Indicado cuando los cambios en el estilo de vida resultan insuficientes y el paciente cumple los criterios de IMC establecidos (generalmente IMC mayor o igual a 30, o mayor o igual a 27 con comorbilidades). Las opciones farmacológicas disponibles en España incluyen:

Medicamento Principio activo Pérdida de peso media Precio mensual aprox.
Ozempic Semaglutida (uso off-label) 10-15 % 130-175 euros
Wegovy Semaglutida 2,4 mg 12-17 % 200-320 euros
Mounjaro Tirzepatida 15-22 % 271-358 euros
Saxenda Liraglutida 5-8 % 150-300 euros
Orlistat (Xenical / Alli) Orlistat 3-5 % 30-60 euros
Importante: ninguno de los medicamentos GLP-1 para obesidad está financiado por la Seguridad Social en España. El coste es íntegro para el paciente. Solo Ozempic está financiado cuando se prescribe para diabetes tipo 2. Más información en nuestro artículo sobre el precio de las inyecciones para adelgazar.

3. Cirugía bariátrica

Reservada para pacientes con obesidad severa (IMC mayor o igual a 40, o mayor o igual a 35 con comorbilidades graves) cuando el tratamiento conservador y farmacológico ha fracasado. Las técnicas más frecuentes en España son:

La cirugía bariátrica se realiza en el Sistema Nacional de Salud, aunque las listas de espera varían considerablemente entre comunidades autónomas.

¿Cuándo considerar la medicación GLP-1?

Según las guías de la SEEDO y la SEEN, la medicación con agonistas GLP-1 puede considerarse cuando:

  1. El paciente tiene un IMC mayor o igual a 30 (obesidad) o mayor o igual a 27 con al menos una comorbilidad.
  2. Los cambios en el estilo de vida (dieta y ejercicio) no han producido una pérdida del 5 por ciento del peso corporal en 3-6 meses.
  3. No existen contraindicaciones para el uso de GLP-1 (antecedentes de pancreatitis, carcinoma medular de tiroides, embarazo).
  4. El paciente comprende que la medicación es un complemento, no un sustituto, de los hábitos de vida saludables.

La ruta del paciente: del primer paso a la prescripción

1

Médico de cabecera

Valoración inicial: IMC, perímetro de cintura, analítica y factores de riesgo.

2

Derivación a especialista

Endocrinología o Unidad de Obesidad si IMC mayor o igual a 35 o comorbilidades.

3

Plan terapéutico

Dieta, ejercicio, valoración psicológica y, si procede, tratamiento farmacológico.

4

Seguimiento

Controles periódicos: peso, analítica, ajuste de dosis, adherencia y efectos secundarios.

Alternativamente, los pacientes pueden acceder a una consulta privada o a una teleconsulta de telemedicina para obtener una valoración y, en su caso, una prescripción de medicación GLP-1 de forma más rápida. Plataformas como MediQuo ofrecen consultas desde 30 euros con posibilidad de receta electrónica.

El papel de la telemedicina en el acceso al tratamiento

La telemedicina ha democratizado el acceso al tratamiento de la obesidad en España. Muchos pacientes que no pueden o no desean esperar a la derivación hospitalaria recurren a la teleconsulta para obtener su receta. Este modelo permite una valoración médica rigurosa por videoconferencia, con emisión de receta electrónica válida en todas las comunidades autónomas.

No obstante, la SEEN subraya la importancia de un seguimiento continuado: la medicación sin supervisión ni cambios en los hábitos de vida tiene resultados limitados y puede generar un efecto rebote al suspender el tratamiento.